Hay un momento del que se habla poco en ginecología: el paso de residente a adjunto. Terminas la residencia con criterio clínico, con indicación y con una base sólida. Y a partir de ahí empieza otra etapa, la de coger volumen en quirófano y resolver cirugía compleja de principio a fin.
Ese primer año como adjunto en ginecología es una fase de crecimiento rápido. Y crece mucho mejor cuando hay alguien al lado. Eso es exactamente lo que hemos organizado en Gymeiaka.
Quirófano desde el primer año, con un senior al lado
En Gymeiaka el equipo quirúrgico lo coordinan tres ginecólogas —Raquel Fernández Huertas, Ana Durán y María García Luján— que organizan la programación entre los distintos hospitales, con foco en la cirugía compleja y oncológica.
Lo explica la Dra. Raquel Fernández Huertas:
«Dentro de nuestro equipo forman parte también algunos adjuntos jóvenes, lo que nosotros llamamos los adjuntos junior […] ayudándoles, guiándoles y apoyándoles un poco en las primeras cirugías para que desde el primer año tengan contacto con la cirugía de sus pacientes.»
Desde el primer año. No después de cinco. No cuando quede hueco.
Y no ocurre solo en quirófano. La Dra. Marta Pérez de Aguado, que se incorporó recién salida de la residencia, lo cuenta en consulta y en guardia: «En consulta siempre tengo a alguien en el que me puedo apoyar», y en las guardias «siempre hay apoyo de auxiliares, los celadores, las matronas, nosotros mismos, ginecólogos».
En paritorio, la misma lógica. La Dra. Daniela Méndez, coordinadora de la Unidad de Obstetricia, describe un equipo donde «cada profesional cuenta» y donde las matronas comparten la visión del servicio.
Quirófano, paritorio y guardias. Desde el minuto uno, y siempre con alguien al lado.
Hasta que seas tú quien marque el ritmo
El acompañamiento no es tutela indefinida. Es una rampa. Empieza contigo ayudando y termina cuando eres tú —no un calendario, ni un escalafón— quien decide que ya estás listo para el siguiente paso.
Apostar por un adjunto de primer año no es hacerle un favor. Es una decisión de modelo: si cuidamos al médico que empieza, la paciente que tiene delante recibe mejor medicina. Por eso nuestro modelo pone al equipo médico en el centro, por eso las guardias están organizadas y no improvisadas y por eso aquí no ejerces en solitario aunque te subespecialices.
Con más de 14 años de trayectoria, más de 60 ginecólogas y ginecólogos y más de 1.700 intervenciones quirúrgicas realizadas en 2025, hay volumen suficiente para que ese acompañamiento sea real y no una frase bonita en una oferta de empleo.
Si estás terminando la residencia o llevas poco como adjunto y quieres que tu primer año en quirófano se parezca a esto, puedes ver las modalidades con las que se puede ejercer aquí o escribirnos directamente.

La práctica de la ginecología y la obstetricia supone un reto, personal y profesional, que obliga a una permanente actualización en conocimientos clínicos y terapéuticos, con la finalidad de mejorar la salud de la mujer y su calidad de vida, en el más amplio sentido de la palabra.