Nuestra unidad de docencia e investigación en ginecología tiene una tarea concreta: que todos los miembros del equipo puedan seguir formándose e investigando, siendo parte fundamental de nuestra estructura.

Una unidad, no una intención

La diferencia entre decir que se apuesta por la formación y apostar de verdad suele estar en si hay alguien cuyo trabajo sea exactamente ese. En nuestro caso lo hay.

Disponemos de este departamento a través del cual podemos participar como investigadores principales en diversos ensayos clínicos a nivel nacional e internacional.

Dra. Katia Pavón, coordinadora de Docencia e Investigación

Que exista la unidad cambia la naturaleza del compromiso. No depende de que un año haya presupuesto y otro no, ni de que a alguien se le ocurra proponerlo. Hay una estructura, una responsable y una hoja de ruta.

Investigadores principales, no solo centro participante

La parte de investigación no consiste en ceder pacientes a un estudio ajeno. Participamos como investigadores principales en ensayos clínicos nacionales e internacionales, y en varios de ellos nos hemos situado como el principal centro reclutador a nivel estatal.

Entre 2024 y 2025 hemos participado en más de siete ensayos clínicos internacionales. Para un ginecólogo con inquietud investigadora, la diferencia entre figurar en un estudio y firmarlo como investigador principal es toda su carrera académica.

Una bolsa de formación que decide cada médico

La otra mitad de la unidad es la docencia. Existe una bolsa de formación destinada a que cada profesional del equipo pueda asistir a los cursos, congresos y másteres que necesite.

Desde Docencia disponemos de una bolsa de formación desde la cual os facilitaremos la asistencia a diversos cursos, congresos y másteres, con el fin de que podáis desarrollar vuestras habilidades en las áreas que más os interesan.

Dra. Katia Pavón, coordinadora de Docencia e Investigación

Merece la pena detenerse en la última parte de esa frase: en las áreas que más os interesan. No es un catálogo cerrado de cursos que alguien decide arriba y reparte hacia abajo. La formación continuada para ginecólogos del equipo la orienta cada médico, según hacia dónde quiera llevar su práctica: el suelo pélvico, el diagnóstico prenatal, la cirugía mínimamente invasiva, la reproducción. Durante 2024 se formaron 33 profesionales del equipo en 19 programas distintos.

Por qué apostamos por esto

Porque es coherente con cómo entendemos el resto del proyecto. Un médico que sigue aprendiendo atiende mejor, y ese es, al final, el sentido de todo lo demás: si cuidamos al médico, mejora la atención a la paciente.

La misma idea sostiene el acompañamiento desde el primer día en quirófano y la razón por la que el conocimiento circula entre subunidades en lugar de quedarse en cada consulta. La docencia y la investigación son la versión formal de algo que ya ocurre a diario: el equipo aprende junto.

Por eso no lo tratamos como un extra que se ofrece en una entrevista. Es una de las seis líneas sobre las que construimos el desarrollo profesional y el proyecto a largo plazo de cada persona que se incorpora.

Creemos en proyectos profesionales que evolucionan contigo, adaptándose a tu experiencia, a tus intereses y a cada etapa de tu vida.

Dra. Katia Pavón, coordinadora de Docencia e Investigación

Si esto es lo que buscas

Si estás valorando dónde quieres que siga tu carrera y la parte académica pesa en esa decisión, hablémoslo. Puedes ver antes cómo funciona nuestro modelo por dentro.

Hay un momento del que se habla poco en ginecología: el paso de residente a adjunto. Terminas la residencia con criterio clínico, con indicación y con una base sólida. Y a partir de ahí empieza otra etapa, la de coger volumen en quirófano y resolver cirugía compleja de principio a fin.

Ese primer año como adjunto en ginecología es una fase de crecimiento rápido. Y crece mucho mejor cuando hay alguien al lado. Eso es exactamente lo que hemos organizado en Gymeiaka.

Quirófano desde el primer año, con un senior al lado

En Gymeiaka el equipo quirúrgico lo coordinan tres ginecólogas —Raquel Fernández Huertas, Ana Durán y María García Luján— que organizan la programación entre los distintos hospitales, con foco en la cirugía compleja y oncológica.

Lo explica la Dra. Raquel Fernández Huertas:

«Dentro de nuestro equipo forman parte también algunos adjuntos jóvenes, lo que nosotros llamamos los adjuntos junior […] ayudándoles, guiándoles y apoyándoles un poco en las primeras cirugías para que desde el primer año tengan contacto con la cirugía de sus pacientes.»

Desde el primer año. No después de cinco. No cuando quede hueco.

Y no ocurre solo en quirófano. La Dra. Marta Pérez de Aguado, que se incorporó recién salida de la residencia, lo cuenta en consulta y en guardia: «En consulta siempre tengo a alguien en el que me puedo apoyar», y en las guardias «siempre hay apoyo de auxiliares, los celadores, las matronas, nosotros mismos, ginecólogos».

En paritorio, la misma lógica. La Dra. Daniela Méndez, coordinadora de la Unidad de Obstetricia, describe un equipo donde «cada profesional cuenta» y donde las matronas comparten la visión del servicio.

Quirófano, paritorio y guardias. Desde el minuto uno, y siempre con alguien al lado.

Hasta que seas tú quien marque el ritmo

El acompañamiento no es tutela indefinida. Es una rampa. Empieza contigo ayudando y termina cuando eres tú —no un calendario, ni un escalafón— quien decide que ya estás listo para el siguiente paso.

Apostar por un adjunto de primer año no es hacerle un favor. Es una decisión de modelo: si cuidamos al médico que empieza, la paciente que tiene delante recibe mejor medicina. Por eso nuestro modelo pone al equipo médico en el centro, por eso las guardias están organizadas y no improvisadas y por eso aquí no ejerces en solitario aunque te subespecialices.

Con más de 14 años de trayectoria, más de 60 ginecólogas y ginecólogos y más de 1.700 intervenciones quirúrgicas realizadas en 2025, hay volumen suficiente para que ese acompañamiento sea real y no una frase bonita en una oferta de empleo.

Si estás terminando la residencia o llevas poco como adjunto y quieres que tu primer año en quirófano se parezca a esto, puedes ver las modalidades con las que se puede ejercer aquí o escribirnos directamente.

Conoce nuestro modelo → Súmate al equipo →

En ginecología hay diagnósticos que tardan años. Enfermedades complejas, con síntomas inespecíficos, que ninguna prueba aislada resuelve. El tiempo que se tarda en ponerles nombre no depende solo de la enfermedad: depende de cómo esté organizado el equipo que la busca. Cuando las subunidades están coordinadas y el conocimiento circula, el diagnóstico en equipo llega antes y la atención es más integral. Y quien más gana con eso es la paciente.

Diagnósticos que tardan: la endometriosis es solo uno

La lista de diagnósticos difíciles en ginecología es larga, y casi todos comparten el mismo patrón: síntomas que se solapan con otras patologías, ausencia de una prueba única y un recorrido que pasa por varias consultas.

Tres cuadros distintos, un mismo denominador: son difíciles de resolver en solitario y se benefician de un criterio compartido y de varias manos coordinadas.

El diagnóstico en equipo acorta el camino

Cuando un caso complejo se comenta entre colegas en lugar de resolverse en soledad, el criterio mejora y el diagnóstico llega antes. En Gymeiaka, una red de más de 64 ginecólogos comparte casos a diario: esa conversación constante funciona, en la práctica, como un acelerador diagnóstico.

«Tenemos un chat muy activo, donde discutimos casos clínicos y los comentamos….»
— Dra. Adriana Acha · Coordinadora Hospital Quirónsalud La Luz

Subunidades coordinadas: atención integral y más rápida

Muchos de estos cuadros no son una sola cosa. La endometriosis, por ejemplo, afecta a la fertilidad, al suelo pélvico, al dolor crónico y a la calidad de vida (el 49 % de las mujeres afirma que condiciona su día a día). [3] Resolverlos bien exige varias manos coordinadas: ecografía experta, reproducción, suelo pélvico, cirugía. En un equipo con subunidades activas dentro del mismo grupo, el médico se apoya en ellas o deriva internamente, sin que la paciente recorra cinco consultas para que alguien, por fin, una los puntos.

«Disponemos de todas las subunidades, con lo cual podemos hacer asistencia tanto a nivel de ginecología como de obstetricia. Esto nos permite hacer una atención integral a nuestras pacientes.»
— Dra. Rocío Vellido Cotelo · Coordinadora Quirónsalud Sur y San José

Por qué el entorno privado lo hace posible

La sanidad privada, bien organizada, da el margen que un diagnóstico difícil necesita: tiempo real de consulta, acceso ágil a las subunidades y a quirófano, y libertad para organizar el trabajo sin la fragmentación de los grandes circuitos. Ese margen es, muchas veces, lo que convierte «años» en «una consulta».

Una forma distinta de ejercer

Si eres ginecólogo y quieres diagnosticar antes y mejor —y que tus pacientes lo noten—, no necesitas heroísmos individuales: necesitas un equipo que comparta conocimiento y una estructura que te respalde, con distintas modalidades para ejercer. Así ejercemos en Gymeiaka. Puedes leer cómo funciona nuestro modelo o conocer al equipo que hay detrás.

Conoce nuestro modelo → Súmate al equipo →

Fuentes

  1. OMS. «Endometriosis». Datos y cifras, 2023. who.int
  2. Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos. «Punto Farmacológico n.º 198: Endometriosis», 2026. farmaceuticos.com
  3. Diario en Positivo / Informe TABOO, 2026. diarioenpositivo.com
  4. Ministerio de Sanidad. Observatorio de Salud de las Mujeres. sanidad.gob.es
  5. iSanidad. «70-80 % del cáncer de ovario se detecta en estadios tardíos», 2024. isanidad.com
  6. Revista Médica Clínica Las Condes (Elsevier). «SOP: diagnóstico y manejo». elsevier.es

Cuando un ginecólogo o ginecóloga se plantea dar el paso a la sanidad privada, la forma del contrato suele venir impuesta: o fijo, o facturas. Pero elegir entre un contrato laboral, un contrato mercantil o una fórmula mixta no debería ser una casilla que marcas una sola vez. En Gymeiaka las modalidades de contrato en ginecología son tres opciones reales, con ventajas concretas y sin letra pequeña, pensadas para acompañar cada etapa de tu carrera.

El verdadero desgaste no siempre son las horas

Solemos asociar el agotamiento del médico con las jornadas interminables. Los datos apuntan a otra cosa. En el National Physician Burnout & Suicide Report de Medscape, elaborado a partir de 15.181 facultativos, el 55 % señaló las tareas burocráticas como la principal causa de burnout, muy por delante del exceso de horas de trabajo, que quedó en segundo lugar con un 33 %.1

Dicho de otro modo: lo que más quema no es operar, ni pasar consulta, ni acompañar a una paciente en un momento difícil. Es el papeleo que rodea todo eso. Contratos, facturación, gestiones administrativas, coordinación de agendas. Tiempo y energía que no van a la medicina.

Ese es exactamente el punto donde un modelo de equipo marca la diferencia.

Tres modalidades reales, una misma estructura que respalda

En Gymeiaka no hay una modalidad «buena» y otras de segunda. Hay tres formas de vincularte, y cada una responde a un momento profesional distinto.

Contrato laboral: estabilidad desde el primer día

Es la opción para quien busca seguridad, continuidad y un marco claro, especialmente en las primeras etapas de la carrera o en momentos vitales en los que se prioriza la estabilidad. La retribución combina un fijo competitivo dentro de la sanidad privada y una parte variable, sin depender del volumen asistencial. La organización, la gestión y el soporte los asume la estructura, para que tú te centres en la práctica médica.

Contrato mercantil: autonomía con respaldo

Pensado para profesionales con más recorrido que quieren autonomía real sin renunciar a una estructura sólida. Tú decides cuánto trabajar y cómo organizarte, y los ingresos se ajustan a la actividad que asumes. Es compatible con otros proyectos —no exigimos exclusividad— y lleva detrás apoyo administrativo, coordinación con los centros, acceso a formación y mentoría, y reconocimiento adicional cuando asumes roles de coordinación o liderazgo. Autonomía, sí; aislamiento, no.

Modelos mixtos y evolutivos: porque tu carrera no es estática

La relación profesional tampoco debería serlo. Puedes combinar elementos laborales y mercantiles, adaptar la carga asistencial a tu momento vital y transitar de una modalidad a otra cuando tus necesidades cambian. No se trata de encasillarte en un modelo, sino de construir contigo un recorrido coherente y sostenible en el tiempo.

Una asesoría jurídica para que solo pienses en medicina

Aquí es donde cerramos el círculo con ese 55 % del que hablábamos. Si la burocracia es lo que más desgasta, la respuesta no es pedirte que la lleves mejor: es quitártela de encima.

Por eso ponemos a tu disposición una asesoría jurídica que revisa el detalle de los contratos y, en el caso del mercantil, se ocupa de la facturación y de las gestiones que la acompañan. No tienes que convertirte en experto en fiscalidad ni perseguir papeles: el equipo se encarga de que todo esté en orden para que tú puedas olvidarte de todo lo que no sea la medicina.

Es la misma lógica que sostiene nuestro modelo de equipo y la forma en que organizamos las guardias, estructuradas y no improvisadas: la estructura existe para liberar al médico, no para vigilarlo.

Cuidamos de quienes cuidan

Elegir modalidad no es elegir cuánto te comprometes con la medicina. Es elegir cómo quieres ejercerla en cada etapa de tu vida. Tres modalidades reales, la misma estructura que respalda y una asesoría que te libera de la parte que más pesa. Porque cuando el médico está bien cuidado, la atención a la paciente también mejora.

¿Quieres ver qué modalidad encaja con tu momento profesional? Conoce en detalle nuestras modalidades laborales o escríbenos y lo hablamos sin compromiso.


Referencias

  1. Medscape. «Medscape National Physician Burnout & Suicide Report 2020: The Generation Divide.» Medscape, 15 de enero de 2020. Recogido en español por Redacción Médica, «La burocracia genera más ‘burnout’ médico que las horas», 1 de marzo de 2020. https://www.redaccionmedica.com/secciones/medicina/la-burocracia-quema-mas-a-los-medicos-que-el-exceso-de-horas-trabajadas-8732

Hay una frase que muchos ginecólogos repiten sin darse cuenta: «esto lo resuelvo yo». A veces es orgullo de oficio. Muchas otras, es que no queda otra. El caso complejo, la duda en consulta, la cirugía que se complica — y nadie al lado. Ejercer la ginecología en equipo no es un eslogan bonito: es la diferencia entre cargar solo con todo y tener una red detrás.

El aislamiento no es una anécdota. Es un problema clínico.

La soledad profesional está cada vez más reconocida como un factor que afecta a la práctica clínica y al bienestar de quien ejerce1. Y no es solo una cuestión de cómo se siente el médico: la práctica colaborativa entre profesionales reduce errores clínicos, mejora resultados y aumenta la satisfacción del propio personal sanitario2.

Dicho de otra forma: trabajar acompañado no es un lujo. Es mejor medicina.

Ginecología en equipo: todas las subunidades, un mismo sitio

En el modelo tradicional, subespecializarte suele significar pelear por un hueco, o derivar a tu paciente a un servicio que no conoces. En Gymeiaka, las subunidades están dentro del propio equipo: patología cervical, menopausia, suelo pélvico, reproducción, obstetricia de alto riesgo. Puedes incorporarte a la que te interese o derivar internamente, sin perder a la paciente de vista.

«Disponemos de todas las subunidades, con lo cual podemos hacer asistencia tanto a nivel de ginecología como de obstetricia.»

— Dra. Rocío Vellido Cotelo, Coordinadora Quirónsalud Sur y San José

De la consulta al quirófano de alta complejidad

Ejercer completo es poder seguir a tu paciente en todo el recorrido: consulta, hospital y quirófano. Los centros cuentan con quirófanos preparados para cirugía de alta complejidad y con respaldo para el alto riesgo. Y para el adjunto joven, eso se traduce en algo concreto: un senior al lado en las primeras cirugías, desde el primer año.

Casos que se comentan, no que se cargan en solitario

La red no es un organigrama: es un grupo de colegas a un mensaje de distancia. Cuando un caso se discute entre varios en lugar de resolverse en soledad, el criterio mejora y la decisión es más segura.

«Tenemos un chat muy activo donde discutimos casos clínicos.»

— Dra. Adriana Acha, Coordinadora Hospital Quirónsalud La Luz

No vienes a ocupar un puesto. Te sumas a una red.

Esa es, al final, la diferencia. La medicina que queremos no depende de heroísmos individuales, sino de cómo se organiza el trabajo3: de ejercer la ginecología en equipo. Puedes leer cómo funciona nuestro modelo o conocer al equipo que hay detrás.


Referencias

  1. «Abordando la soledad en la formación de profesionales sanitarios y en la práctica clínica», Educación Médica (Elsevier), 2025. Enlace
  2. «Trabajo en equipo y calidad de la atención en salud», Ciencia y Enfermería (SciELO), 2021. Enlace
  3. «Importancia del trabajo en equipo multidisciplinar en el sistema sanitario», Revista Sanitaria de Investigación. Enlace

Hay una pregunta que muchos ginecólogos se hacen antes de incorporarse a un nuevo equipo: ¿cómo son las guardias en ginecología privada? No por el volumen de trabajo. Por lo demás. Por si estarán solos cuando el caso se complique. Por si habrá una matrona esa noche. Por si van a tener a alguien a quien consultar antes de tomar una decisión que no admite error. En muchos hospitales, ese miedo tiene una respuesta concreta: probablemente estés solo, y eso no depende de ti — depende del sistema.

En Gymeiaka, las guardias se entienden de otra forma. No como un peaje inevitable, sino como una parte más del modelo: organizada, elegida y en equipo.

El problema de fondo: la guardia en solitario.

En el modelo tradicional, las guardias se improvisan. Llegas y resuelves lo que venga. Solo. Sin saber cuántas matronas habrá de guardia esa noche. Sin saber si habrá celador disponible si el traslado se vuelve urgente. Sin un colega presente a quien consultar cuando el tiempo apremia.

Esta no es una situación excepcional — es la realidad estructural de cómo funcionan muchos servicios de ginecología en España. Los datos son elocuentes: el 50% de los ginecólogos jóvenes presenta algún grado de burnout. El 32,9% de los residentes de la especialidad no libra la guardia, prolongando la jornada al día siguiente como si el turno de 24 horas no hubiera existido. Y el ratio de matronas en España está a menos de la mitad del estándar europeo, lo que hace que el ginecólogo de guardia acabe asumiendo tareas de monitorización que no le corresponden.

Detrás de la complejidad clínica de cada emergencia, hay un peso adicional: saber que las decisiones tomadas en ese entorno, bajo esas condiciones, son personales e individuales.

Tú eliges dónde y cuándo.

En Gymeiaka, la guardia tiene estructura. Los hospitales donde se realizan las guardias actualmente —Hospitales Madrid Monteprincipe, Quirónsalud Valle del Henares y Quirónsalud Sur— son hospitales en los que el equipo ya tiene presencia asistencial habitual. No es un destino desconocido. Es una extensión del entorno donde ya se trabaja, con los mismos protocolos y las mismas personas.

Uno de los elementos que más sorprenden a quienes se incorporan es la libertad para organizar el calendario. No hay una rueda fija que se imponga. Un médico puede decidir que la primera semana del mes prefiere hacer la guardia en Valle del Henares, y el resto del mes en Sur. Puede adaptar el calendario a su vida, no al revés.

Esto no es una promesa de folleto. Es parte del mismo modelo que lleva más de catorce años construyendo que el médico tenga autonomía real, también sobre cómo organiza su tiempo. La Dra. María Cuaresma González, coordinadora en Quirónsalud Valdebebas, describe bien esta lógica:

«La actividad se desarrolla de forma transversal y es mucho más flexible, de tal manera que pacientes que vemos en un centro van a poder ser atendidas, operadas o incluso hacer el seguimiento en otros hospitales donde estamos presentes.»
— Dra. María Cuaresma González, coordinadora en Quirónsalud Valdebebas

Esa misma lógica aplica a las guardias: la flexibilidad no es una excepción, es el diseño.

No decides sola cuando más importa.

Cuando llega una situación crítica en una guardia, la diferencia no es solo tener respaldo técnico. Es no tener que decidir sola en el momento que menos admite error.

La Dra. Marta Pérez de Aguado llegó a Gymeiaka justo al terminar la residencia. En cada guardia siempre hay otra ginecóloga del equipo presente. Esa figura no es un protocolo — es el doble check que cambia la calidad de la decisión cuando el tiempo apremia. Y más allá del equipo médico, el respaldo se extiende al resto de la estructura:

«En consulta siempre tengo alguien en quien apoyarme. Y luego en las guardias, siempre hay apoyo de auxiliares, celadores, las matronas.»
— Dra. Marta Pérez de Aguado, ginecóloga en Quirónsalud Valle del Henares

Son personas que conocen cómo trabaja el servicio, que entienden el nivel de exigencia y que están ahí cuando se necesita. No como refuerzo de emergencia — como parte del equipo habitual. Esa capa de respaldo cambia la guardia por completo.

Guardias que no destrozan el equilibrio.

La conciliación no debería ser un lujo en ginecología privada. Pero en muchos equipos, la flexibilidad se queda en el discurso.

En Gymeiaka hay dos reglas que cambian la ecuación. Primera: después de cada guardia, se libra siempre. Sin excepciones. Segunda: la guardia no tiene por qué ser un bloque de 24 horas. Se puede organizar en bloques de 12 horas, 8 horas…, nos adaptados a la vida de cada médico. Todo es organizable.

Eso no es un detalle menor cuando el 32,9% de los residentes del sistema trabaja al día siguiente de haber hecho guardia. Es la diferencia entre un modelo que se adapta a las personas y uno que obliga a las personas a adaptarse al modelo.

«Una de las razones por las que decidí apostar fue, entre otras cosas, por las facilidades que me dieron respecto a la conciliación familiar, tanto por la cercanía al centro como por un horario bastante flexible.»
— Dra. Lidia Pérez García, ginecóloga en Gymeiaka

Cuando las guardias se pueden planificar con margen real, en hospitales conocidos y sin la presión de saber que al día siguiente hay consulta igualmente, el impacto sobre la vida personal es diferente. No desaparece el esfuerzo — una guardia sigue siendo una guardia — pero sí desaparece la sensación de que la vida se organiza en torno al trabajo, en lugar de al revés.

Las guardias en ginecología privada como parte del modelo, no como excepción a él.

Lo que distingue a las guardias en Gymeiaka no es solo la organización. Es que forman parte de la misma lógica que explica todo lo demás: el equipo médico en el centro, la autonomía con respaldo, la flexibilidad como principio operativo y no como concesión.

Las guardias no se viven en soledad porque el modelo entero está diseñado para que ningún médico tenga que resolver solo lo que puede resolver mejor acompañado. Si quieres entender cómo funciona esa lógica en profundidad, puedes leer más sobre el modelo Gymeiaka o conocer al equipo que hay detrás.

Si tienes preguntas concretas sobre cómo encajarían las guardias en tu situación, el paso más sencillo es hablar con alguien del equipo. Sin compromiso.

Ejercer la ginecología privada en equipo lo cambia todo. No solo cómo trabajas, sino cómo te relacionas con tus pacientes, cómo creces como profesional y cómo te sientes al final del día. Eso es lo que lleva más de una década construyendo Gymeiaka: un modelo médico en ginecología que pone al equipo en el centro —no al sistema, no a la institución— para que la autonomía en ginecología no sea un ideal, sino algo real y cotidiano.

Una red de más de 60 ginecólogos. No un departamento.

Gymeiaka no es un centro médico con ginecólogos en plantilla. Es una red de más de 60 profesionales que opera en más de 7 hospitales —principalmente con el grupo Quirónsalud, como en Valle de Henares, Torrejón, Alcorcón y muchos más—, así como en más de 20 centros multiespecialidad en la Comunidad de Madrid.

La diferencia no es solo semántica. Una red implica que conoces a tus compañeros, que puedes discutir un caso con alguien que entiende el contexto, que cuando un paciente necesita un nivel de especialización que va más allá de tu consulta tienes a quien derivarle sin salir del equipo. Si quieres conocer el origen de este modelo y las voces que lo construyeron, el equipo tiene su propia historia.

Lo que aquí interesa es cómo funciona esa red en el día a día. No un médico solo frente a su agenda. Un equipo donde cada profesional tiene respaldo real, desde el primer día.

Autonomía que no necesita pedirse.

En muchos entornos médicos, la autonomía se negocia. Se trabaja dentro de márgenes que alguien fijó hace años, con protocolos que a veces encajan y a veces no. Gymeiaka invierte esa lógica: el médico toma sus decisiones clínicas con criterio propio, y el equipo está para apoyarle cuando lo necesita, no para limitarle cuando no hace falta.

«Lo que más me gusta es que puedes ser superautónoma con tus pacientes en la consulta. Y si tienes alguna duda o te gusta algún área específica, tenemos diferentes subunidades —tanto de ginecología como de obstetricia— de las que puedes formar parte, o puedes derivar a las pacientes si quieres.»

— Raquel Vázquez González, ginecóloga en Quirónsalud · incorporada tras residencia

Eso es lo que Gymeiaka llama autonomía con respaldo. No el aislamiento del médico que trabaja solo, ni la dependencia del que espera que le digan qué hacer. El punto intermedio que en el sistema tradicional cuesta mucho encontrar.

El respaldo clínico que hace posible la excelencia.

La red de Gymeiaka tiene subunidades activas en patología cervical, obstetricia de alto riesgo, menopausia, suelo pélvico y otras áreas. Eso significa cobertura real cuando un caso lo requiere, y la posibilidad de especializarte en el área que más te apasiona sin abandonar la consulta general.

El modelo incluye también:

La excelencia clínica no es un valor que se declara. Es el resultado de tener una estructura que la hace posible.

Más de una forma de estar en Gymeiaka.

Cada profesional tiene una situación diferente —en términos de trayectoria, de carga asistencial deseada, de si viene de la pública o de la privada, de si tiene consulta propia o busca integrarse de cero. Por eso Gymeiaka ofrece modalidades distintas de colaboración: laboral, mercantil o mixta. No hay una fórmula única.

Lo que sí es común a todos: una vez dentro, el modelo funciona como un equipo de verdad. Con agenda común, con estructura de coordinación, con sentido de pertenencia que va más allá del hospital donde cada uno presta servicio.

¿Quieres saber cómo encajarías?

Si tienes curiosidad por cómo funciona esto en la práctica —qué centros, qué modalidad, qué soporte recibirías desde el primer día— el paso más sencillo es hablar con alguien del equipo.

No hay compromiso. Solo una conversación.

Hay una pregunta que muchos ginecólogos se hacen en algún momento de su carrera: ¿y si hubiera una forma de ejercer sin renunciar a lo que me llevó a estudiar medicina?

Gymeiaka nació de esa pregunta. Hoy somos una red médica de ginecología y obstetricia en Madrid construida sobre una idea sencilla: Cuando el médico está bien respaldado, todo lo demás mejora.

El punto de partida: algo no estaba funcionando

Hace más de catorce años, un grupo de ginecólogos liderado por el Dr. José María Fernández Moya se planteó una idea que entonces sonaba casi disruptiva: crear un servicio de ginecología y obstetricia que pusiera al médico en el centro. No a la institución. No al protocolo. Al médico.

«El objeto de este servicio es que cumpla con un requisito esencial: poner al médico en el centro. Lo mejor es que los propios protagonistas sean los que os cuenten cómo funcionamos.»

— Dr. José María Fernández Moya, Jefe de Servicio de Ginecología y Obstetricia

Y así es exactamente cómo queremos presentarnos: desde dentro, con las voces de quienes forman el equipo.

Una red médica, no un centro

Gymeiaka no es un hospital. No es una clínica. Es una red médica especializada en ginecología y obstetricia que opera en más de 7 hospitales (predominantemente Quirónsalud, pero no exclusivo) y más de 20 centros multiespecialidades en la Comunidad de Madrid.

Son más de 65 ginecólogos que trabajan de forma coordinada: compartiendo conocimiento, apoyándose en cada caso clínico complejo y especializándose en áreas que ningún médico puede abarcar en solitario.

«Somos un equipo formado por más de 65 ginecólogos que trabajamos a lo largo de toda la Comunidad de Madrid. Contamos con grandes especialistas de todas las subunidades. De manera que siempre vas a tener a un gran profesional que te oriente y ayude para poder atender de manera integral a tus pacientes.»

— Dra. Esther Recarte, Coordinadora de RRHH

Diagnóstico prenatal. Suelo pélvico. Reproducción humana. Endometriosis. Patología cervical. Cirugía. Obstetricia. Cada especialista de la red es un respaldo real para el resto del equipo.

El cambio que lo hace diferente

El modelo tradicional de la medicina lleva décadas funcionando con una lógica de volumen: máxima cantidad de pacientes, mínimo tiempo por consulta, el médico como engranaje de una máquina que nunca para. El resultado es conocido: desgaste, aislamiento, pérdida de la relación médico-paciente.

Gymeiaka propone lo contrario: que el médico recupere el espacio para ejercer bien. Para escuchar. Para especializarse. Para crecer dentro de un equipo que le respalda.

Esto no es una promesa de marketing. Es la arquitectura sobre la que está construido el modelo: cuando el médico tiene autonomía real, pertenece a un equipo con quien aprender y dispone del respaldo organizativo que necesita, la calidad asistencial mejora de forma natural.

Hay un principio que lo resume: si cuidamos al médico, mejora la paciente. Y si mejora la paciente, mejora el sistema.

Un equipo que lleva más de una década construyéndose

Desde el principio, la apuesta fue crecer con criterio. Cada profesional que se incorpora a Gymeiaka no viene a cubrir una plaza. Viene a formar parte de un proyecto donde la excelencia clínica y el desarrollo profesional van de la mano.

+370.000 pacientes en 2025. +1.700 intervenciones quirúrgicas. Cuatro ensayos clínicos internacionales activos, porque la investigación forma parte de cómo entendemos el ejercicio de la medicina. Y en 2024 se invirtieron más de 30.000€ en formación continua del equipo.

No porque haya una obligación externa que lo exija. Sino porque ese es el estándar que el propio equipo se marca.

Quiénes buscan su lugar aquí

Ginecólogos que sienten que el sistema no les deja ser los médicos que quieren ser. Que buscan autonomía real sin quedarse solos. Que quieren un equipo con quien discutir casos, aprender y crecer. Que entienden que su vida fuera de la consulta también importa.

Si algo de esto te resuena, puede que ya sepas lo que buscas. Y puede que lo que buscas sea esto.